FOMO. Miedo a perderse algo.
El incremento exponencial en el uso de las redes sociales ha desencadenado en la aparición de nuevas experiencias psicológicas que afectan a los que las usan en mayor medida.
Uno de los primeros conceptos que surgió fue el FOMO (del inglés fear of missing out) o miedo a perderse algo. Son muchos los jóvenes, y no tan jóvenes, que experimentan frustración e incluso ansiedad cuando se pierden algún acontecimiento de su entorno social. Hoy en día, compartimos en redes sociales todo lo que hacemos y si es algo divertido, especial y único mucho más. Nos gusta exponer al mundo lo que hacemos, casi siempre lo bueno. Con las cosas no tan buenas, no pasa lo mismo. Por lo que acabamos confundiendo a nuestra audiencia. Pero lo sorprendente es que a pesar de que lo sabemos, caemos en nuestra propia trampa. Perseguimos ese ideal de diversión y de perfección inalcanzable. Y si por lo que sea, no podemos estar en esa megafiesta que hizo mi grupo de amigos el fin de semana, nos angustiamos y experimentamos una sensación de fracaso que hace que nos sintamos realmente mal.
Por eso, creemos que es importante tomar algunas precauciones para intentar evitar el FOMO o esa sensación de tristeza y ansiedad que nos ocasiona el perdernos algo:
1. Limitar el uso de redes sociales: Establecer límites de tiempo para su uso. Cuanto menos tiempo estemos conectados menos riesgo tendremos.
2. Practicar la gratitud: Poner el foco en las cosas positivas y agradecer lo que tenemos, nuestra familia, trabajo, amigos, aficiones.
3. Desarrollar una mentalidad de aceptación: Aceptar que no siempre se puede estar en todos los eventos o actividades y que está bien perderse algunas cosas.
4. Fomentar relaciones auténticas: Priorizar las relaciones reales y significativas en el mundo real, no tanto en el virtual.
5. Buscar actividades que te llenen: Encontrar aficiones y actividades que te gusten de verdad y te hagan sentir bien. Las aficiones pueden aportarte una sensación de plenitud y bienestar tanto físico como emocional.
El FOMO es un signo de nuestros tiempos, pero todos tenemos la clave para reducir la angustia que nos produce el exceso y mal uso de las redes sociales. Hoy es un buen día para empezar.
Sara Cantavella, directora de los centros Camins