La ansiedad escolar es una respuesta emocional frecuente en niños y niñas con dificultades de aprendizaje. Es una reacción ante situaciones que percibe como amenazantes o que superan sus recursos personales. Estas situaciones suelen estar relacionadas con la lectura en voz alta, los exámenes, la realización de tareas o la evaluación por parte del profesorado y los compañeros.
Los niños y niñas con dificultades de aprendizaje suelen enfrentarse a experiencias repetidas de error, corrección o bajo rendimiento. Estas experiencias influyen en la construcción de su autoconcepto académico, favoreciendo la aparición de pensamientos negativos como “no soy inteligente”, “no puedo hacerlo” o “voy a equivocarme”. Este tipo de cogniciones anticipatorias incrementa el nivel de ansiedad antes incluso de realizar la tarea.
Desde el punto de vista cognitivo, la ansiedad afecta directamente a funciones psicológicas básicas como la atención, la memoria de trabajo y la capacidad de concentración. Así que, puede distraerse con facilidad, olvidar información que había aprendido o experimentar bloqueos durante los exámenes. A nivel emocional, son frecuentes sentimientos de inseguridad, frustración, vergüenza y baja autoestima. A nivel fisiológico, pueden aparecer síntomas como tensión muscular, dolor de estómago, taquicardia o inquietud motora. Además, puede desarrollarse un patrón de evitación, ya que intentan evitar aquellas situaciones que le generan malestar, como participar en clase o realizar determinadas actividades.
Este proceso puede convertirse en un círculo vicioso: la dificultad de aprendizaje genera experiencias negativas, estas experiencias aumentan la ansiedad, y la ansiedad interfiere en el rendimiento, produciendo nuevas experiencias de fracaso.
La intervención psicológica debe centrarse no solo en el desarrollo de habilidades académicas, sino también en su bienestar emocional. Es fundamental trabajar el autoconcepto, reforzar los logros, promover pensamientos más realistas y enseñar estrategias de regulación emocional. Asimismo, la creación de un entorno educativo seguro, comprensivo y libre de juicios contribuye a reducir la ansiedad y favorece un aprendizaje más eficaz.
En Camins, abordamos las dificultades de aprendizaje desde un enfoque integral, que nos permite intervenir atendiendo tanto a las dificultades cognitivas como a las necesidades emocionales de los niños y niñas, favoreciendo así su desarrollo personal y académico.
Ana Egea, psicóloga en Camins Castellón




